Ahora que en la sociedad occidental el cristianismo está retrocediendo, una amalgama de nuevas creencias y religiones se ha abierto paso con la pretensión de rellenar el hondo vacío que está dejando la fe de nuestros mayores. Una de estas religiones es la religión laica o religión progre. Como toda religión, ésta también tiene sus dogmas. Veamos la definición de la RAE sobre la palabra dogma:

De esta manera, quien niegue o se oponga a los principios dogmáticos de la religión progre, se convierte en paria, pagano, hereje, negacionista. Si no profesas la religión progre, pierdes tus derechos. Así, las mujeres que no sigan los dogmas de la religión progre, dejarán de ser personas cuyos derechos han sido alienados por el heteropatriarcado y por lo tanto serán susceptibles de ser insultadas, vejadas y apedreadas; los homosexuales no creyentes que se adscriban a las ideas de la derecha liberal perderán su capa protectora para convertirse en chusma de ultraderecha. Lo mismo sucederá con los negros y personas de otras razas que osen presentarse como candidatos de los partidos de la derecha: perderán el color.

He sintetizado los principios y dogmas de la religión progre con la fórmula de preguntas y respuestas, al modo del catecismo:

¿Qué es el progresismo? Prometer el bienestar de los votantes en la vida futura para asegurarnos sus votos en la vida presente.

¿Cómo puedo ser un buen progresista? Para ser un buen progresista es necesario que creas en las verdades infalibles del progresismo y las defiendas siempre, en todo tiempo y lugar, porque nuestros enemigos nos combaten y persiguen.

¿Qué es la derecha? La derecha es la suma de todos los males del mundo.

¿España existe? No. España es un concepto discutido y discutible, una nación de naciones, una suma circunstancial de nacionalidades, un estado plural. Su himno es una cutre pachanga fachosa que no tiene ni puede tener letra. Siempre nos referiremos a ella preferiblemente como “País”, “este País”, “en este País”, “Estado”, o como mucho, “Estado español”. En las competiciones deportivas, la selección de fútbol será “La Roja; la de fútbol SUB-21, “La Rojita”, la de balonmano masculino “Los Hispanos”, la de balonmano femenino, “Las Guerreras”, y así sucesivamente.

¿Fue bueno el descubrimiento y la conquista de América? No. El descubrimiento de América supuso un genocidio, el exterminio de pacíficos indígenas que poseían una cultura muy superior a la de sus colonizadores. Cristóbal Colón y los conquistadores fueron aventureros sin escrúpulos, ávidos de oro y riquezas, peligrosos asesinos que no merecen honores ni ser recordados.

¿Fue bueno el Siglo de Oro? No. Es el siglo de la sanguinaria Inquisición y del exterminio de los indígenas de América. Debemos avergonzarnos de la historia de España y por eso debemos referirnos a estos países como Latinoamérica y nunca como Hispanoamérica.

¿Fue buena la Segunda República? Sí. La segunda República fue un período de paz, felicidad, prosperidad y democracia como nunca ha conocido este País, truncado por el fascista Franco y la Iglesia Católica.

¿Quién fue Franco? Franco fue un rebelde contra el gobierno democrático de la República y un dictador sanguinario que consiguió vencer al glorioso ejército de la República por la intervención de las tropas fascistas de Mussolini y Hitler.

¿Qué fue la Transición? La Transición a la democracia fue un trampantojo urdido por la derecha y el capital para mantener el poder y sus privilegios. La monarquía ha sido una imposición del régimen franquista que no ha sido elegida por el pueblo. Por ello el progresista reclama la República como la única forma legítima de estado.

¿Es la democracia el mejor sistema de Gobierno? Sí, siempre que en el poder haya un partido o alianza de partidos progresistas. Si quien gobierna es la derecha, el gobierno no es legítimo y por lo tanto el progresista usará cualquier medio para derrocarlo.

¿Qué es el multiculturalismo? El multiculturalismo es el reconocimiento de que la cultura de Occidente no solo no es superior a las demás culturas sino que es responsable del odioso capitalismo, del cambio climático, la desigualdad de la mujer, el hambre en el mundo, de la opresión y explotación de los demás pueblos. El lema “NO A LA GUERRA” es el paradigma del progresismo, salvo cuando nuestro líder considere que está justificado enviar armas y tropas a los países en conflicto para preservar la paz y el progresismo. Solo los fascistas medios de comunicación de derechas ponen en entredicho el amor a la paz de nuestro líder.

¿Qué son las fronteras? Las fronteras son una invención del imperialismo occidental que impiden la libertad de circulación de las personas para así preservar las riquezas arrebatadas a los pobres. La excepción son las comunidades históricas de este País en las que catalanes, vascos, navarros y gallegos tienen “derecho a decidir” y por lo tanto a establecer sus propias fronteras.

¿Son bienvenidos los refugiados? Sí, todos los refugiados sin excepción son bienvenidos y las fronteras deben ser abolidas, salvo las ya comentadas que los territorios históricos del Estado español decidan establecer atendiendo a su “derecho a decidir”.

¿Hay que sacar de la cárcel a los golpistas y terroristas? Sí. El conflicto catalán no se debe judicializar. Se ha agravado por la intolerancia de la derecha. Hace falta diálogo, comprensión y soluciones políticas. Es imprescindible encontrar una fórmula de encaje para que los catalanes se sientan cómodos en el Estado. Madrit (pronunciado con “t”) nunca los ha entendido.

En el conflicto vasco hubo excesos por los dos bandos. Hay que superar viejas confrontaciones y establecer el relato del consenso porque víctimas ha habido en ambas partes. Para ello hay que hacer examen de conciencia, empatizar con los presos y el sufrimiento de sus familias, mirarlos a los ojos para que no reincidan y facilitar su reinserción en la sociedad mediante los medios económicos suficientes provistos por el Estado durante tiempo indeterminado, o sea, hasta el fin de sus días.

¿Tiene la mujer los mismos derechos que el hombre? Debe tenerlos, pero aún no los tiene. Debido a la prevalencia durante milenios de la sociedad heteropatriarcal, la educación franquista y los medios de comunicación de la derecha machista, pasarán muchas generaciones antes de que las mujeres consigan los mismos derechos. Por ello, el Estado proveerá a las asociaciones progresistas financiación suficiente y creciente para que las mujeres consigan la igualdad de derechos. También se legislará para eliminar la brecha salarial y llevar a la práctica una discriminación positiva que asegure haya el mismo número de hombres que de mujeres progresistas en los consejos de las grandes empresas, el Congreso, Senado y demás instituciones del Estado, con la excepción de nuestro líder que no puede ser de ninguna manera cuestionado por ser el mayor defensor de los derechos de la mujer en el mundo.

¿Qué es el ecologismo? El ecologismo es una ciencia exacta que trata de mitigar el impacto que la industria y la sociedad capitalista de Occidente produce en el planeta y que está promoviendo el calentamiento global (o enfriamiento, según convenga). Un buen progresista se transporta en bicicleta, patines, patinete eléctrico, transporte público o coche eléctrico, con la excepción de los cargos públicos de los partidos progresistas que queriendo ir en medios ecológicos y sostenibles se ven obligados contra su voluntad a usar transportes contaminantes para asegurar el mejor servicio a la sociedad. El buen progresista no atiende los bulos que la prensa de derechas levanta sobre la utilización del Falcon por parte de nuestro amado líder y sus ministros.

¿Tienen derechos los animales? Sí. Los mismos que las personas, pero al no saber defenderse hay que protegerlos con mayor ahínco y vehemencia. Hay que combatir (mejor prohibir) las macro granjas, las explotaciones ganaderas, los toros, para que animales y humanos podamos convivir en paz y felicidad. Ser vegetariano/vegano debe convertirse en tu objetivo de vida. Solo serán admisibles las granjas ecosostenibles y resilientes para la cría de cerdos ibéricos y terneros que abastezcan las bodegas del Falcon y la despensa de la Moncloa de jamón 5J y de “chuletones al punto”. En virtud de su cargo y elevadas responsabilidades, nuestros líderes progresistas se ven obligados a ingerir alimentos indeseables, siempre en contra de su voluntad.

¿De quién son los hijos? Los hijos son del Gobierno.

¿Hay que educar a los niños? Sí, pero hay que alejarse de la educación tradicional herencia del franquismo. Las ideas de esfuerzo y exigencia son de derechas. La transmisión de conocimientos en la educación progresista se produce por ósmosis entre el profesor y el alumno. Por eso, hay que ayudar al alumno a relajarse lo máximo posible para que el proceso de transmisión se produzca de manera eficiente. Además, todo el conocimiento está en internet y ya no se necesita llenar la memoria del niño de cosas inútiles. La educación debe consistir principalmente en la transmisión de valores democráticos y progresistas.

¿Bajar los impuestos es progresista? Nunca, salvo que, ocasionalmente, nuestro amado líder diga lo contrario.

¿De quién depende la Fiscalía? Del Gobierno. Pues eso.

Todos estos preceptos se resumen en uno: aceptarás y defenderás con fe absoluta y ciega los principios del progresismo y odiarás con todas tus fuerzas, con todo tu ser, al que no piense como tú. Si así lo hicieras, serás un buen progresista.

Antes de terminar, quiero hacer la distinción entre la persona de izquierda y el “progre”. Aunque sus ideas son erróneas (la historia ha demostrado una y otra vez que las sociedades regidas por principios marxistas han degenerado indefectiblemente en estados totalitarios y a la destrucción del individuo), la persona de izquierda merece mis respetos (ver mi anterior artículo https://www.vecinosmadrid.es/entradas/apadrina-un-socialista/). Por el contrario, el progre solo me produce rechazo. El progre es un personaje hipócrita, adinerado, a menudo millonario, o que vive opíparamente de sueldos, subvenciones y prebendas a cargo de nuestros impuestos. De ideas acomodaticias, el lema que mejor lo caracteriza es “haz lo que yo diga, pero no lo que yo hago”. El progre se considera así mismo bendecido con el don de la verdad absoluta. En su indigencia intelectual se cree con derecho a opinar de todo sin saber de nada, pontificar sobre el bien, el mal, y repartir carnés de demócrata. En general son personas de pocas luces y menos lecturas. Muchas de estas gentes serían comisarios políticos en la Rusia de Stalin, camisas pardas en la Alemania de Hitler.

 

José Luis Encinas