Uno de los parques más celebrados de Madrid es el situado en Vicálvaro. Tiene el nombre de uno de los barrios del distrito, concretamente Valdebenardo. Es un recinto forestal reciente con 82.747 metros cuadrados de superficie.

Quienes desconozcan su existencia, están tardando en venir a disfrutar de este entorno natural. La relación de plantas es la siguiente:

  • Árboles: total de unidades arbóreas: 810.
    • Castaño de Indias 35%.
    • Plátano de sombra 15%.
    • Olmo de Siberia 11%.
    • Falsa Acacia 8%.
  • Arbustos: total de unidades arbustivas: 32.
    • Junípero 50%.
    • Gayomba 16%.
  • Macizos arbustivos: superficie de macizos arbustivos: 27.604 .
    • Romero 33%.
    • Jara pringosa 32%.
    • Taray 24%.

Los árboles van creciendo poco a poco, de manera constante; en un futuro ya cercano, proporcionarán sombra en los espacios verdes donde están sembrados. Hay ciudadanos ingeniosos que atan sábanas para adelantar el tiempo. Se celebran eventos familiares con amigos, tales como comidas, meriendas y sonoros cumpleaños, donde jóvenes criaturas hacen las delicias de los mayores. ¿Saben lo maravilloso de oír reír a niños celebrando un aniversario? ¡Divino!

La instalación cuenta con varias zonas de columpios, aparatos de gimnasia, cancha deportiva y el campo de fútbol, donde celebra partidos y entrenamientos el equipo de Vicálvaro.

Agua. Fundamental para la vida y el planeta Tierra. Cuenta con dos zonas de lagos artificiales. La primera y más pequeña del otro lado de la colina. Esa elevación desde la cual se ve Vallecas y la zona sur de Madrid; desde la ladera Este se observan espectaculares atardeceres; rodeada por una rampa accesible hasta la cumbre.

El segundo lago se encuentra al sureste del parque. Hace unos meses se drenó por completo, limpiaron el fondo e instalaron una valla metálica para evitar el acceso a la orilla de los humanos. Estos, la mayoría, acuden con bolsas de pan y similares para dar de comer a aves —patos, ocas y otras especies avícolas—, peces —llegaron habitar algunas enormes carpas—, tortugas —depositadas en el estanque por los humanos incapaces de continuar su cuidado en la vivienda particular— y algunos conejos —quienes se ven a salvo de las carreras de los perros en campo abierto—.

Esta fauna particular ha crecido en especies.

 

Ratas, ratas de cuatro patas, se han unido a la comunidad animal del Parque Forestal de Valdebernardo. Corretean, saltan por el entorno de este lago y en las zonas de arbustos con total libertad. Se pueden observar dos especies: negra y marrón. La gestación de los nuevos nacimientos dura un mes y pueden parir entre 5 y 22 animalitos.

Los niños antes disfrutaban con las aves y conejos, recordando películas. Ahora, uniéndose las ratas, han ampliado su divertimento:

—¡Mamá, como en Ratatouille! —en referencia a la película.

 

El Parque Forestal de Valdebernardo se dotó de una pequeña zona de vivero, para generar especies arbóreas destinadas a otros parques de Madrid. Ahora se suma este nuevo criadero de ratas sin coste alguno para la administración.

¿Será competencia del Ayuntamiento o de la Comunidad de Madrid?

El concejal presidente de Vicálvaro, Sr. Martín Casariego Córdoba, del partido Ciudadanos, igual desconoce este problema, como tantos otros de nuestro distrito.

Esperemos algún día se solucione.

Las ratas no se paran en barras; las de cuatro patas, tampoco.